martes, 8 de noviembre de 2011

Alguna vez me valió madre el dinero. Sobrevivía bien toda la semana con lo que mi mamá me daba, que es lo mismo que me sigue dando ahorita, no más. Los mismos tenis (rotos) toda la semana y hasta todo el mes, hasta que aguantaran, hasta que me empezaran a decir que eran los tenis sacados de la basura, comprar ropa dos, tal vez tres veces al año (y no creas que todo un guardarropa, unas garritas eran suficientes). ¿A quién le importaban los conciertos, las fiestas, salir, gastar, ir aquí o allá, trabajar, comprar, ambicionar, la desesperación porque se acerca el fin de semana y yo solo tengo 25 pesos? A todos, menos a mi. Yo era tan feliz con mi playera que no combinaba con la sudadera que traía, que tampoco combinaban con los tenis ni con el pantalón. Con no comprar nada, con no querer nada, con ese valemadrismo y hasta cierto punto desprecio hacia todo lo material y superficial, con no exigir ni pedir ni estar solo pensando en como hacerle para conseguir.
¿En qué momento el dinero empezó a ser tan importante, tan necesario, el motivo de esta pinche tristeza y depresión? Yo luego me sentía inútil y me ponía a chillar porque no iba a la escuela, porque nunca había aprendido a nadar ni a tocar la guitarra, nunca por no tener dinero. Pero si todo lo que yo necesitaba era mi ipod con la batería cargada y 14 pesos para el pasaje, con eso era feliz. Bueno 15, para también comprar un chicle, ¿dónde me perdí? ¿Alguien me ha visto? Me urge regresar.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Alguna vez tuve un hermano

Según los cálculos, ahorita tendría 32 años. Y un nombre raro, me lo dijeron hace rato pero ya no me acuerdo, en fin.

jueves, 20 de octubre de 2011

...Quiero decirte que me hiciste mal, que no puedo recordar si te quiero amar o te quiero olvidar.

(Fragmento de la gran y respetada filósofa Thalía)

Perder

Las llaves, el dinero, el cuatrimestre, el tiempo, amigos, la confianza, oportunidades, celulares, el ipod, a ti.

Por si acaso

Hoy empecé a construir un mundo alterno, una salida de emergencia por la cual pueda echarme a correr en caso de desastre, un hoyo en el que me pueda meter a chillar sin que nadie me vea.
Quizá mañana empiece a poner almohadas en el piso, porque del madrazo que me voy a dar próximamente ahora si ya no me levanto.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Me voy a dormir, no me hagan ruido que no quiero despertar nunca.
- Pásele madre, ¿qué le damos?
- Póngame kilo y medio de tiempo y 3/4 de atención, por favor.

A veces pienso que estoy dejando de existir poco a poco. De manera gradual para no sentir tan feo el chingazo de regresar a la misma porquería de siempre. Pero qué más da.

martes, 11 de octubre de 2011

¿Y estos sentimientos? Todos que coman verga pa' que ya no estén chingando. Diles que dije yo, pero diles.

sábado, 8 de octubre de 2011

¿Te cae?

Pareciera que siempre me va a perseguir ese loop infinito de las cosas culeras. Ese deja vu que se repite una tras otra, tras pinche otra vez. Entonces pensaba mientras caminaba bajo la lluvia "Esta película ya la vi" y pues bueno, por eso me puse a chillar. Ese no es mi plan, no esta vez.


miércoles, 5 de octubre de 2011

- Oiga joven, ¿y como cuánto duran esos "para toda la vida"? ¿Si salen buenos?

Creo que mejor ya me duermo.