Deberías saber que el día que está por llegar va a ser de mierda desde el momento en el que no te duermes aunque te mueres de sueño y ya son las 11 de la noche, aunque al día siguiente hay que llegar temprano. Y con temprano quiero decir BIEN TEMPRANO, porque ya te cambiaron de edificio, la distancia que hay que caminar es lo triple de lo que acostumbrabas sin mencionar que es una bajada culera llena de piedras y tierra (por ahorrar un poco de tiempo y no bajar las escaleras), con el plus de que la maestra siempre llega asquerosamente temprano y su tolerancia para entrar es asquerosamente estricta, 7:06 y ya no pasas, 7:06 y ya no tuviste firmas ni calificación de prácticas. 7:06 y ya te chingaste en este parcial.
Lo sabes y no te duermes, te quedas pendejeando hasta que ya pasan de las 12 de la noche y entonces ya no tienes sueño pero aún así te acuestas, pensando "seguro ahorita me da con la tele, como siempre". Pero das 3 vueltas a todos los canales más 10 vueltas en la cama tratando de acomodarte sin resultado. Apagas la tele pero ya como para qué si ya pasó casi una hora y sigues sin sueño. En silencio y en medio de la oscuridad culera, tu mente empieza un monólogo que más que dar sueño, te despierta más. Las mismas memorias de siempre, los pensamientos de siempre, todo lo de siempre mantienen tu cerebro activo, haciendo todavía más imposible el dormir.
Hora y media después de que tratas de inducirte el sueño sin éxito, mejor te levantas y prendes la computadora otra vez. Lo cual no es de mucha ayuda, empiezas a debrayar todavía más, a recordar cosas, a hacerte ideas, a ponerte triste como pendeja. Mejor apagas esa chingadera, como te dice tu mamá, y te acuestas. Otra vez.
Piensas, piensas, y de repente ya no te caben más ideas en la cabeza, empiezas a pensar en la última vez que te hiciste pipí en la cama, qué vergüenza. Piensas en la última vez que lloraste como idiota en la cama, como cuando tenías 8 años y soñabas que tu mamá se moría. Piensas por qué estás pinche llorando ahorita si no tienes ninguna razón aparente pero también te acuerdas de que no eres pendeja y que hay cosas que no te deben decir para que te des cuenta. Pinche sexto sentido tan desgraciado que te tocó.
Ya pasaron casi 3 horas pero es imposible entrar en trance, 3 am y apenas tus ojos se empiezan a sentir pesados y ¿todo para qué? Para empezar a soñar con tu ex y su ex y tu mamá y escaleras y fotos y ganas de huir que no tienen ningún sentido. Apenas cerraste los ojos y ya es hora de despertar. Se te hace tarde, llegas corriendo, la clase aburrida, tus compañeros que no te terminan de agradar, el bloqueador solar se te abrió en la mochila y te ensució el cuaderno, subir al otro edificio, pinche cansancio imagínate si fumaras más. La clase más tediosa, pinche excel, una idiota desconecta tu computadora sin darse cuenta, bajar de nuevo a otra clase más aburrida porque te cambiaron el horario, tus amigos no están, termina la clase y de nuevo a subir para que tu maestro de inglés no haya llegado. Por suerte traes tu laptop, por suerte tu escuela está dejando de ser la más culera de todo el municipio y los municipios aledaños y ya hay internet. Por suerte tienes un blog donde puedes descargar todo el coraje, la flojera y la imbecilidad que sientes en estos momentos, aunque a nadie le importe realmente. Pero qué bien te sientes ahora ¿verdad? Ahora estás lista para pasar lo que resta de este día culero en la vida culera con tu estado de ánimo culero. Y así.