domingo, 1 de enero de 2012

A la próxima que no me acuerde a la primera de mi contraseña del Hi5, lo tomaré como una señal. Aunque me esté cagando de ganas de recordar como nos conocimos.
Me duele tanto que quiero vomitar. Y no, no es el estómago lo que duele.
Según yo estoy bebiendo para apendejarme y dejar de chillar y es todo lo contrario. Mneh.
¿Sabes cuál es mi problema también? Que soy una egoísta. Siempre me ha gustado tener todo para mi, ser yo y nada más. Chinguen a su madre todos, solo yo puedo existir.

Pero pues qué madres, como si antes no hubiera sido feliz con otras personas, como si antes no hubiera estado enamorada, también. Como tú.
Déjame desaparecerme un poquito, al menos mientras se me olvida.
Ayer dormí como 5 horas, ya ni sé. Entre el perro, mi enojo, mi dolor de estómago se me iba el sueño hasta que el tequila me lo regreso. Todo el día estuve zombie, excepto por dos o tres horas en las que volví a la vida. Pero ahorita, no sé. No sé, we. Andaba en el mood nostálgico o metiche o yo que sé pero quizá leí de más.
Mi pasado me enferma bien cabrón, el tuyo me lastima un poco. Un poco pinche mucho, no sé, mejor ni me preguntes. Déjame voy por un tequila y le sigo.

martes, 22 de noviembre de 2011

Un día no muy lejano los del banco me van a estar hablando diario a todas horas para decirme:

- Señorita Manzana, por favor venga a sacar su dinero, ya no nos cabe tanto.

Por esta que sí (hago una cruz con los dedos y la beso).

Pero ¿mientras?

sábado, 12 de noviembre de 2011

I'm not in love

No quería, de verdad que no. Por eso pasaba todas mis tardes sentada en ese parque (al que tiempo después te llevé) escuchándola una vez tras otra hasta que era hora de regresar a casa. Todas las tardes excepto cuando te veía. La escuchaba y pensaba, o no pensaba, o al menos intentaba no pensar y no enamorarme. Al final fracasé: me pinche enamoré como nunca, al final terminé chillando como siempre, al final el final, igual que siempre.
Mariel Tal de Tal de Tal
Directora general de marketing de empresacacagrande.

Mínimo, digo.
Me voy. Y ya sabes que no regreso.