Ciertamente me la paso devorando música a todas horas y siempre en soledad. A media madrugada, mientras la gente habla conmigo y piensa que la escucho pero en realidad mis oídos no tienen lugar para sus palabras, antes de cerrar los ojos por la noche, una ración doble en cada caminata y en todos los camiones. Pero definitivamente las canciones amargas son de esas que no me gusta comer sola.
Que la nostalgia sea siempre por partida doble. Bueno, suponiendo que existiera esa reciprocidad. Suponiendo que todos fueran como yo, que almacenan instantes entre cada estrofa, que se encuentran en cada frase, que les duele cada palabra y toda la historia vuelve a pasar en un segundo por sus mentes, que lloran un poco y bien quedito a solas. Y si están con alguien simplemente agachan la mirada un momento, se limpian discretamente y voltean mientras las lágrimas se terminan de evaporar.
Y todo nada más por míseros 3 o 4 minutos de la inspiración de alguien más.
Creo que la nostalgia tampoco debería comerse sola :O
ResponderEliminarA mi me ha pasado eso, encontrarme cada frase y empezar a llorar, pero creo que también sana, escuchar canciones de autodestrucción no es tan malo después de todo :)