Y entonces me dijo:
- Hoy te veías bien guapa. Y ayer también, cuando te vi hasta me brillaron los ojos.
Y yo solo dije:
- Gracias, y eso que ni me he arreglado por llegar temprano.
Y cambiamos el tema de conversación a cosas sin importancia y sin ninguna relación a esos comentarios. Entonces me dio mucha tristeza, ¿por qué tu no me ves así?
O más bien, ¿por qué ya no me ves así?
viernes, 18 de mayo de 2012
Hysteria
Si me concedieran 3 deseos en este mismo instante creo que solo pediría regresar a aquel día otra vez, uno de abril del 2010. ¿O era mayo? Ya ni sé, pero recuerdo como si fuera ayer que escuchaba Hysteria de Def Leppard una y otra vez todo el camino hasta que te vi a lo lejos. Recuerdo como si fuera ayer toda la emoción que me daba salir contigo. Íbamos a la cineteca, aquel día cuando te enamoraste de la voz de la máquina del estacionamiento y nos enseñamos nuestros gustos musicales culposos. Cuando pensaba en ti en secreto, y me enamoraba de ti también en secreto, ni siquiera yo sabía lo que hacías conmigo. Hysteria when you're near. Cuando los minutos se hacían eternos esperando tus besos tan culposos como las canciones de Luis Miguel en mi ipod. Cuando la incertidumbre sin querer nos trazó el camino para toda una vida sin que lo supiéramos.
Pensar en ese día me hace un nudo en la garganta de esos que duelen, que queman y ahogan todas las palabras que podría decirte en este momento. Me llena de nostalgia, de ganas de correr en la dirección contraria hasta estar de nuevo ahí en el metro Coyoacán. Por favor, esta vez prometo llegar temprano, esta vez prometo no arruinar todo desde el principio.
Pensar en ese día me hace un nudo en la garganta de esos que duelen, que queman y ahogan todas las palabras que podría decirte en este momento. Me llena de nostalgia, de ganas de correr en la dirección contraria hasta estar de nuevo ahí en el metro Coyoacán. Por favor, esta vez prometo llegar temprano, esta vez prometo no arruinar todo desde el principio.
lunes, 14 de mayo de 2012
lunes, 7 de mayo de 2012
sábado, 5 de mayo de 2012
Nunca me sentí tan insegura y tan poca cosa antes. Bueno si, una sola vez. Aquel día que salí corriendo a las 10 de la noche, ebria y llorando con canciones de Nelson Ned en una combi que apestaba a gasolina. Aquel día cuando desee con todas mis fuerzas medir unos 15 cm más, tener otro cuerpo, otra cara, otro nombre, otra vida y sobre todo unos ojos verdes.
He llorado un buen rato abajo de las cobijas, ahora no puse música triste porque son mamadas. Pero estuve deseando otra vez con todas mis fuerzas que al abrir los ojos me hubiera convertido en un cabrón alto, güero y de ojos verdes, para variar. Yo no pedí nacer fea, we. Ni ser vieja en lugar de cabrón. Tampoco pedí enamorarme de ti pero ya ves, nunca se tiene lo que se quiere. Igual son mamadas.
He llorado un buen rato abajo de las cobijas, ahora no puse música triste porque son mamadas. Pero estuve deseando otra vez con todas mis fuerzas que al abrir los ojos me hubiera convertido en un cabrón alto, güero y de ojos verdes, para variar. Yo no pedí nacer fea, we. Ni ser vieja en lugar de cabrón. Tampoco pedí enamorarme de ti pero ya ves, nunca se tiene lo que se quiere. Igual son mamadas.
domingo, 29 de abril de 2012
Alguna vez todo alrededor de mi se derrumbó. Mi mundo se hizo mierda, no sé de donde saqué tanta fuerza para construir todo otra vez, lo hice de tal manera que nada quedara igual que antes. Al terminar me sentí realmente invencible, con ganas de que llegaran todas las tormentas más culeras que existieran para probar que nada me destruiría otra vez. Pero poco me duró esa sensación, aquí estoy de nuevo hecha mierda, con las manos frías y temblorosas, con un nudo en el corazón y en el alma un hoyo del tamaño de mi tristeza, con las lágrimas atoradas, otra vez con ganas de dormir y ya nunca despertar. Dice una canción culera de un grupo culero, "ya lo veía venir". Pero pues no tan pronto, digo.
martes, 27 de marzo de 2012
You need prozac, baby
Hace mucho que me prometí no volver a tomar pastillas para estar bien, menos tener que ir a terapias o pasar mis días encerrada en mi cuarto con el mundo encima, aplastándome como alguna vez pasó. Y cumplí mi promesa, aunque eso no quiere decir que no tengo derecho a de vez en cuando tener ganas de que todo a mi alrededor se vaya a la chingada o de sentirme cansada, triste y fastidiada porque las cosas no son como se supone que deberían. En serio, también tengo derecho a sentirme infeliz de vez en cuando.
Creo que debo empezar a dormir más.
Creo que debo empezar a dormir más.
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