I'm sorry
I'm so sorry
Please, forgive me.
Please.
jueves, 6 de septiembre de 2012
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Me pongo la sudadera que me regalaste y salgo con la mirada perdida entre todos esos caminos que recorrimos tantas veces, si me esfuerzo un poco ahí nos puedo ver aún. El puente por el que caminamos siempre de la mano, la esquina donde nos despedimos y nos abrazamos mientras metía mis manos en tu abrigo, la verdad siempre pude aguantar el frío pero ese era mi pretexto favorito para estar cerca de ti, el cine donde siempre nos besamos en lugar de ver las películas. Es una conspiración de la vida para que no deje de pensar en ti nunca, para que te encuentre en todos lados, has llenado todos esos espacios con tu esencia, los lleno cada día con mi amor por ti. Aún cuando no tuviera razones para pensarte, aún cuando me encontrar en un lugar vacío de recuerdos siempre terminaría inventándote.
domingo, 2 de septiembre de 2012
Aunque ya no comentes aquí yo sé que de vez en cuando me lees. Y por eso es que tengo que decir
Que eres el ser más increíble que jamás haya pisado la tierra, eres todo lo que esperé de la vida siempre.
No importa si lo que escribo no tiene sentido, mis sentimientos se desbordan por todos lados y yo solo obedezco esta necesidad de que lo sepas.
Que no sé si nunca te hayas dado cuenta pero cada que te miro el corazón me explota en mil pedazos. Me llenas de una felicidad incontenible, a veces también cuando te abrazo me dan ganas como de llorar. Pero no lágrimas, sino el amor por ti que me inunda por todos lados, no existe una sola parte de mi cuerpo que no te ame. En mis manos encontrarás lugar para las tuyas que jamás me cansaré de sentir, mis brazos siempre estarán ansiosos de rodearte en todo momento, en todos los camiones, en todos los cines, en todos los parques, en todas las noches frías y lluviosas. Mis ojos incrédulos siempre ante tu belleza jamás se cansarán de recorrer una y otra vez cada uno de tus rasgos, mi voz jamás se cansará de pronunciar tu nombre, de llenarte los oídos con te amos, mi mente jamás dejará de pensar en ti como no lo ha hecho desde el primer día que te conocí.
Que me has dado los momentos más felices de mi vida, los recuerdos más duraderos, las sonrisas más sinceras, los besos más increíbles, me has dado vida, en pocas palabras. Y no miento, antes de ti no existía.
Que pienso en ti a cada momento, desde que me levanto hasta que me duermo y aún dormida estás ahí. Que respiro, sueño, siento, río, lloro, vivo por ti.
Que jamás me sentí tan bien al lado de alguien, que jamás compartí tanto con alguien, que jamás fui yo misma con alguien.
Que decir que eres todo no es nada, eres más que todo.
Que me encantas con la sudadera gris que traías puesta ayer. Y con la sudadera rosa y la que es igual a la mia y con mi sudadera café y con tus camisas de cuadros y con short y con tus botas y tu chamarra color vino y tus playeras de rayas y con tus gabardinas y con el cabello suelto y recogido y en pijama y dormida y despierta, me encantas a todas horas y en todo momento. Me encanta verte de espaldas escuchando música mientras me esperas, me encanta compartir mi comida contigo, coincidir en tantas cosas y a la vez diferir en todo, que escuches mis historias tontas y que me cuentes todas tus cosas.
Que el corazón se me paraliza un poco cuando te veo llegar a lo lejos, cuando te reconozco de inmediato entre toda la gente, que me pongo celosa de todos los que pueden verte y sentarse junto a ti en el metro.
Que me perdones por no decirte muchas cosas, a veces siento que me conoces tanto que puedes adivinarme. A veces creo que ya todo te lo he dicho, que sabes todo lo que siento.
Que también perdones que ahora te empalague así de repente. Me duele haber reprimido esto por tanto tiempo pero es necesario que sepas que ni un solo día dejé de pensar en ti, en todo lo que te amo, ni un solo día dejé de sentirlo, ni un solo día ha dejado de crecer lo que siento. En mi mente todos los días te escribí cartas mientras dormías, todos los días te besé a lo lejos y te cuidé en cada una de mis noches llenas de insomnio, en cada una de ellas te abracé fuerte, me acosté en tu lado de mi cama, te imaginé como tantas veces estuviste en mis brazos toda la noche.
Solo ha sido el miedo como siempre . Miedo como cuando me encantabas pero me decías que no había que apresurar las cosas. Miedo como cuando a los dos días ya te quería y no podía decírtelo. Miedo como cuando ya te amaba en secreto y sentía que correrías cuando te lo dijera. Otra vez ese estúpido miedo que siempre me pone el pie para tirarme a cada rato pero aún desde el suelo donde me encuentro ahora, levanto la mirada para sonreírte, para que me des la mano y volvamos a caminar por todas las calles que ya volvimos nuestras, para recorrer los lugares que aún no conocemos, para llegar al escenario donde tocará el grupo que nos gusta, para no perdernos entre la gente de las marchas a las que nos gusta ir. Tú y yo siempre, como debe ser.
Que eres el ser más increíble que jamás haya pisado la tierra, eres todo lo que esperé de la vida siempre.
No importa si lo que escribo no tiene sentido, mis sentimientos se desbordan por todos lados y yo solo obedezco esta necesidad de que lo sepas.
Que no sé si nunca te hayas dado cuenta pero cada que te miro el corazón me explota en mil pedazos. Me llenas de una felicidad incontenible, a veces también cuando te abrazo me dan ganas como de llorar. Pero no lágrimas, sino el amor por ti que me inunda por todos lados, no existe una sola parte de mi cuerpo que no te ame. En mis manos encontrarás lugar para las tuyas que jamás me cansaré de sentir, mis brazos siempre estarán ansiosos de rodearte en todo momento, en todos los camiones, en todos los cines, en todos los parques, en todas las noches frías y lluviosas. Mis ojos incrédulos siempre ante tu belleza jamás se cansarán de recorrer una y otra vez cada uno de tus rasgos, mi voz jamás se cansará de pronunciar tu nombre, de llenarte los oídos con te amos, mi mente jamás dejará de pensar en ti como no lo ha hecho desde el primer día que te conocí.
Que me has dado los momentos más felices de mi vida, los recuerdos más duraderos, las sonrisas más sinceras, los besos más increíbles, me has dado vida, en pocas palabras. Y no miento, antes de ti no existía.
Que pienso en ti a cada momento, desde que me levanto hasta que me duermo y aún dormida estás ahí. Que respiro, sueño, siento, río, lloro, vivo por ti.
Que jamás me sentí tan bien al lado de alguien, que jamás compartí tanto con alguien, que jamás fui yo misma con alguien.
Que decir que eres todo no es nada, eres más que todo.
Que me encantas con la sudadera gris que traías puesta ayer. Y con la sudadera rosa y la que es igual a la mia y con mi sudadera café y con tus camisas de cuadros y con short y con tus botas y tu chamarra color vino y tus playeras de rayas y con tus gabardinas y con el cabello suelto y recogido y en pijama y dormida y despierta, me encantas a todas horas y en todo momento. Me encanta verte de espaldas escuchando música mientras me esperas, me encanta compartir mi comida contigo, coincidir en tantas cosas y a la vez diferir en todo, que escuches mis historias tontas y que me cuentes todas tus cosas.
Que el corazón se me paraliza un poco cuando te veo llegar a lo lejos, cuando te reconozco de inmediato entre toda la gente, que me pongo celosa de todos los que pueden verte y sentarse junto a ti en el metro.
Que me perdones por no decirte muchas cosas, a veces siento que me conoces tanto que puedes adivinarme. A veces creo que ya todo te lo he dicho, que sabes todo lo que siento.
Que también perdones que ahora te empalague así de repente. Me duele haber reprimido esto por tanto tiempo pero es necesario que sepas que ni un solo día dejé de pensar en ti, en todo lo que te amo, ni un solo día dejé de sentirlo, ni un solo día ha dejado de crecer lo que siento. En mi mente todos los días te escribí cartas mientras dormías, todos los días te besé a lo lejos y te cuidé en cada una de mis noches llenas de insomnio, en cada una de ellas te abracé fuerte, me acosté en tu lado de mi cama, te imaginé como tantas veces estuviste en mis brazos toda la noche.
Solo ha sido el miedo como siempre . Miedo como cuando me encantabas pero me decías que no había que apresurar las cosas. Miedo como cuando a los dos días ya te quería y no podía decírtelo. Miedo como cuando ya te amaba en secreto y sentía que correrías cuando te lo dijera. Otra vez ese estúpido miedo que siempre me pone el pie para tirarme a cada rato pero aún desde el suelo donde me encuentro ahora, levanto la mirada para sonreírte, para que me des la mano y volvamos a caminar por todas las calles que ya volvimos nuestras, para recorrer los lugares que aún no conocemos, para llegar al escenario donde tocará el grupo que nos gusta, para no perdernos entre la gente de las marchas a las que nos gusta ir. Tú y yo siempre, como debe ser.
Hello, it's me
Últimamente mi cuerpo se ha vuelto el escenario de la mezcla de sentimientos más grande que haya experimentado jamás. Todo cae sobre mi como una pesada carga que me asfixia, me aplasta, me nubla la vista haciéndome incapaz de saber por donde voy, me corta la respiración, me quita la voz, me oprime el corazón. Pero aún en medio de todo este pesar que no me deja vivir en paz, encuentro siempre una respuesta a todas las preguntas: tú.
sábado, 1 de septiembre de 2012
Tantas veces escribí sobre amor, tantas veces lo sentí, tantas veces lloré, tantas veces me dejaron heridas que creí nunca cerrarían. Tantas noches desperdiciadas, tantas tristezas me hundieron, tantos deseos tuve de que algo durara para siempre y jamás pasó. Tantas veces y ninguna me sentí como ahora, podría resumir toda mi vida en una sonrisa tuya, podría pasar todos los días escuchando tu voz a todas horas, besar tus labios hasta el fin sin necesitar otros, sin pensar siquiera en otros. Tantas veces siempre y termino otra vez en el mismo lugar.
domingo, 26 de agosto de 2012
No recuerdo con exactitud las palabras que usaste para describirme esa vez pero fue algo así como "encimosa y hostigosa". Lo que jamás olvidaré es la cara de asco y desprecio que pusiste cuando intenté abrazarte tontamente después de que me llamaste así. "Pero yo te amo", lloriqueaba al tiempo que me empujabas para que no me acercara a ti. Esas palabras resonaron en mi cabeza interminables días, encimosa y hostigosa. Decidí cambiar entonces, convertirme en una nueva persona, una tan diferente a la que que si algún día volvías a encontrar no reconocieras. Y lo logré, hasta que un buen día sin darme cuenta siquiera lo olvidé y caí en lo mismo, ese cambio se revirtió hasta dejarme otra vez en la misma piltrafa que alguna vez fui. Hoy esas palabras vuelven a mi en forma de acciones, como el mismo chingadazo que me dolió hasta matarme aquella vez, el lenguaje no verbal puede decir más que el propio verbal, decía la maestra Adriana en la plática de asertividad de hace 3 días. Pinche vieja, como me acuerdo de la vez que me dijo que si no iba a su retiro religioso me iban a dar de baja de la prepa y me valió madre y no fui. Y sí, me dieron de baja. Pero también a ella la corrieron de esa escuela no sin antes culparme de eso. ¿Quién le daría la cachetada a quién en esta plática, 7 años después de ese día? ¿Yo a ella o ella a mi? Ah, pero estábamos en otra cosa.
Nuevamente ha llegado la hora de moverse, de cambiar, de irse y no volver, antes de hundirse más en este fracaso anticipado.
viernes, 24 de agosto de 2012
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