viernes, 13 de enero de 2012

Mamá, te quiero demasiado. No mereces una hija que esté cayéndose de borracha en el cuarto junto a donde estás tú. Y tampoco tu hija la borracha merece que le hagas la cena mientras finge estar dormida para que no sepas que está borracha. Te quiero, de verdad.

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