lunes, 20 de agosto de 2012

Mientras tú me ignoras, el tipo que alguna vez me trató de ligar en la escuela hoy que me vio y me saludó hasta me abrazó. Y después cuando se fue, me mandó un mensaje diciéndome que me veía bien guapa y que le di buena suerte en los problemas que tenía que arreglar en la escuela.

*Actualización: Y me acaba de mandar otro mensaje "deséandome lindos sueños".

viernes, 17 de agosto de 2012

A veces me da por leer todas esas cosa que he escrito desde que tenía 16 años. Es triste ver que siempre y hasta la fecha, solo escribo de de decepciones, de nostalgias, de dolor. Mi vida amorosa siempre termina en el mismo barranco junto conmigo, cayendo un poco cada día hasta que por fin logro desmadrarme contra el piso. Más triste es saber que, como diría mi mamá, aunque esté tan pinche vieja no puedo aprender de los errores, tal vez nunca aprenda, ya no lo sé. 8 años arruinando todo, el equivalente a dos licenciaturas. Licenciada en estar bien pendeja para el amor, cursada dos veces.

Hace mucho tiempo decidí cambiar las hojas de cuaderno por mi blog. Odio cuando todas las ideas llegan de repente y mis manos torpes no son capaces de escribir a la velocidad de mis pensamientos, bendito dios en la secundaria me dieron clases de mecanografía.


Todo era más fácil cuando era una perra insensible.
¿Sabes? El problema de la gente como yo es que en los sentimientos somos como una lata de refresco. Una vez que la destapas, ni a chingadazos se vuelve a cerrar. O como corcholata de caguama, whatever. Entiendes el punto.
Me lo dije mil veces, es mejor ocultar todo. No hay que demostrar nada, Mariel, por eso te ven la cara. Pero ahí va una de pendeja a andar con el corazón de fuera y mira, ahora ahí esta la chingadera.

miércoles, 15 de agosto de 2012

I will follow you into the dark

Nunca pude dormir con nadie, ni con mi mamá. Que cosas, hasta mi sueño es egoísta. Pinche vieja rara, cuando nos íbamos de paseo en la escuela pasaba las noches despierta al sentir que mis compañeras de cuarto dormían en la misma cama que yo, quién sabe por qué siempre me perturban los cuerpos ajenos a la hora de dormir.
Pero aquella vez fue diferente: esa noche sin querer desperté. Escuché esa canción que pusiste en tu ipod, esa que me dedicaste hace mucho y cuando abrí los ojos me di cuenta de que por primera vez después de muchos intentos fallidos, no me moví para nada. No te solté y tú tampoco te volteaste hasta el otro lado de la cama, estabas entre mis brazos, de donde nunca debiste irte.Te besé varias veces, tus labios apenas se movieron y en mi mente te dije lo mucho que te adoraba. Nunca voy a olvidarlo.

Siempre dejo ese espacio vacío del lado derecho de mi cama, como esperando algún día despertar en la madrugada y que estés ahí otra vez, como queriendo que me abraces en todas las noches largas de insomnio y dudas que me desmoronan el alma. Porque yo aún después de todo este tiempo, todavía te sigo en esta oscuridad en la que te perdiste y nunca dejaré de hacerlo hasta volverte a encontrar.

domingo, 12 de agosto de 2012

Hay olores que siempre llevaré en el alma. Como el de tu perfume, ese con el que me enamoraste cuando te conocí. Del que me regalaste un frasco pequeño en mi cumpleaños y que usaba para extrañarte un poco menos. El mismo que le pedí a mi mamá que me comprara para oler siempre a ti. Ese que me encantaba respirar de tu cuello y que amaba cuando se me quedaba pegado en la ropa después de verte. Ese que cuando me lo pongo, me lleva de nuevo hasta Teotihuacán con los extranjeros que iban con nosotras, cuando nos perdimos. Con el calor horrible mientras subíamos a la pirámide del sol el día del mejor cumpleaños que he tenido.

No sé si te lo dije, pero ese fue el mejor cumpleaños de mi vida. Y no solo eso, también uno de los días más felices de mi vida. Gracias, tarde como siempre. Pero gracias.

lunes, 30 de julio de 2012

Soy la carta del memorama que no tiene par. Con eso contesto mi pregunta anterior.
No me molesta cocinar, al contrario: me gusta. Como me gustan los días lluviosos siempre y cuando esté en mi casa. Me gustan tanto los perros que algún día voy a hacer un albergue para los callejeros y así cuidarlos y que ya no sufran. Me da miedo que se me caigan los dientes y que mi mamá se muera. No puedo estar en lugares cerrados, siempre necesito sentir una corriente de aire o por lo menos ver una ventana abierta. Los domingos siempre me cuesta mucho trabajo dormir, no odio los lunes, odio cualquier día que tenga que despertar temprano, a veces lloro con las canciones de amor y casi siempre con las canciones tristes. Dice mi mamá que empecé a hablar antes de cumplir 1 año, ahora entiendo por qué nunca me callo. Siempre tengo mil historias que contar, tantos recuerdos que me gusta compartir. Pero a veces también prefiero estar sola, ponerme los audífonos y olvidarme de todas esas cosas que me parten el alma.

Me aburro fácil, me enamoro fácil, me enojo fácil, me entristezco fácil, lloro fácil, qué putas quieren, soy una mujer sensible. Pero es difícil cautivarme por completo.
Me baño diario, siempre uso perfume, sin mis lentes no sobrevivo ni un día. Tampoco sin música. Bailar no es mi hit pero en las fiestas es padre. Ya no bebo hasta perder la conciencia y siento que ya no me gusta pero difícilmente desprecio una cerveza. Oscura, claro.
No estoy tan guapa pero no asusto, pueden preguntarle a toda la gente que me ha acosado a lo largo de la vida. No me gusta usar escotes, no me gustan las blusas de tirantes. No me gustan los vestidos y los tacones apenas los aguanto media hora.

Me gustan parques y me divierto igual en un museo que en una fiesta llena de drogos. Me gusta cantar en silencio (JAJAJAJSJSFJKD) y seguir el ritmo de las canciones con la cabeza o con el pie. Lo que me da mucha risa no siempre le resulta gracioso a la gente, me hacen feliz las simplezas, duermo del lado izquierdo de la cama y aunque no soy vegetariana ni creo serlo alguna vez, prefiero comer verduras que carne. Siempre pido mi Sub con aceitunas negras y sin cebolla, la cebolla cruda me da pavor igual que los pepinillos y la mostaza. Tengo más defectos que cosas buenas. Siempre me pregunto si en alguna parte del mundo, ahora o en el futuro alguna vez seré la mujer ideal de alguien.

jueves, 26 de julio de 2012

Me burlo del güey que me agregó desde otro facebook y no lo acepté cuando supe quién era. Luego me agregó de su cuenta verdadera, lo acepté nomás por buena gente y lo borré porque me fastidiaba que me acosara tanto. Luego me volvió a agregar, lo volví a aceptar (después de una semana) durante 2 horas y lo volví a eliminar. Y entonces....si, que me vuelve a agregar. "Pinche gente sin dignidad, we" me digo al mismo tiempo que marco como 100 veces (sin exagerar, es cifra real) al mismo número, donde jamás me contestaron ni los mensajes. 100 putas veces. O tal vez más.

Ah, ese karma haciendo de las suyas conmigo toda la vida. Jijiji.


lunes, 23 de julio de 2012

Jijijijijji

Luego me da por acordarme de cosas bien tontas. Como de la maestra Mariela y de que los de mi salón le decían Salomé (porque se pintaba el cabello de rubio y cuando nos daba clase pasaban en la tele esa novela con Edith González). O de las canciones de la estudiantina, Lisboa antigua reposa, llena de encanto y belleza, que fuiste hermosa al sonreír y al vestir tan airosa. O del mamado que iba en mi salón antes de cambiarme de carrera, o de cuando le pregunté a mi mamá si verga era una grosería. O del instructor mugroso del gimnasio que se llamaba Chucho y tenía un tatuaje de algo religioso en el brazo, creo que era una virgen. O un Cristo, ya ni sé. O de mi madrina Claudia y cuando fuimos a visitarla a Celaya, que mi papá se puso bien borracho y terminamos durmiendo todos en un mismo cuarto de un hotel. Y mi papá roncando a todo lo que da. ¿Sabían que me encabronan mucho los ronquidos? Y también me encabrona que no sepan ajustar el tamaño de las imágenes en word o en los trabajos impresos, de veras que nada me hace enojar más que ver una imagen pixeleada y mega estirada. ¿Pues qué no tienen ojos y sentido común para darse cuenta de que se ve HORRIBLE una pinche imagen deforme porque no le dan las proporciones adecuadas al hacerla más chica o más grande?

O de cuando en la primaria nos llevaron al Africam Safari y me vomité dos veces en el autobús. O de esos convivios de la secundaria donde solo nos la pasábamos jugando botella. O de cuando mi papá nos llevaba a ver a mi abuelo y siempre me decía ¡Quióbole china! con un tono particularmente feliz. De cuando mis hermanas y yo jugábamos a hacer las coreografías de Vaselina con mi primo el prieto. Del sabor de la comida y el olor del restaurante del hotel cuando fuimos a California. De los vasos de Michael Jackson de Pepsi. De mi discman azul que estaba bien piñata. De mi colección de discos piratas. De las galletas marías con cajeta que mi mamá me ponía de lunch en la primaria. De la lonchera de Scooby Doo que llevaba en la secundaria, de la mochila de Barbie que parecía piel de pescado. De cuando en la prepa traté de dar vueltas en un tubo como teibolera y me metí en peor madrazo de la vida en una rodilla.

¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

Está chingón distraer la mente con tantas pendejadas, we.