miércoles, 15 de agosto de 2012

I will follow you into the dark

Nunca pude dormir con nadie, ni con mi mamá. Que cosas, hasta mi sueño es egoísta. Pinche vieja rara, cuando nos íbamos de paseo en la escuela pasaba las noches despierta al sentir que mis compañeras de cuarto dormían en la misma cama que yo, quién sabe por qué siempre me perturban los cuerpos ajenos a la hora de dormir.
Pero aquella vez fue diferente: esa noche sin querer desperté. Escuché esa canción que pusiste en tu ipod, esa que me dedicaste hace mucho y cuando abrí los ojos me di cuenta de que por primera vez después de muchos intentos fallidos, no me moví para nada. No te solté y tú tampoco te volteaste hasta el otro lado de la cama, estabas entre mis brazos, de donde nunca debiste irte.Te besé varias veces, tus labios apenas se movieron y en mi mente te dije lo mucho que te adoraba. Nunca voy a olvidarlo.

Siempre dejo ese espacio vacío del lado derecho de mi cama, como esperando algún día despertar en la madrugada y que estés ahí otra vez, como queriendo que me abraces en todas las noches largas de insomnio y dudas que me desmoronan el alma. Porque yo aún después de todo este tiempo, todavía te sigo en esta oscuridad en la que te perdiste y nunca dejaré de hacerlo hasta volverte a encontrar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario